Georg Trakl

Un 3 de noviembre de 1914, tal día como hoy, murió a los 27 años Georg Trakl. Si tenemos el sufrimiento pero nos faltan las palabras podemos ir a buscarlas a este poeta, porque si alguien tuvo una vida desgraciada y miserable fue este poeta genial. Un año antes de su muerte, escribió, noviembre de 1913 desde Viena, mientras solicitaba un empleo en el ministerio del Trabajo, una carta a su gran amigo Ludwig von Ficker (que merece un monumento por su lealtad y su ayuda) en la que le decía: "en los últimos días me han ocurrido cosas terribles de cuya sombra no podré librarme en toda mi vida. Si, queridísimo amigo, mi vida se ha roto en pocos días  de una forma indecible y sólo me queda un inefable dolor al que incluso se le niega la amargura... ya no sé ni lo que hago. Es una desgracia sin nombre cuando a uno se le parte el mundo en dos. Oh Dios mío, qué sentencia ha caído sobre mí. Dígame que aún debo tener fuerzas para vivir y hacer lo verdadero. Dígame que no me equivoco. Esto es una oscuridad de piedra. Oh, amigo, qué pequeño e infeliz me he vuelto" En agosto de 1914 estalló la primera guerra mundial, que era lo que le faltaba. Trakl fue movilizado y enviado al frente de Galitzia para que atendiera, como sanitario, a los heridos en el combate. No pudo soportar tanto horror y tomó una sobredosis de cocaína.

3 comentarios:

  1. Los espíritus lúcidos y sensibles se retuercen en la tempestad de la vida.

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    1. Me pregunto si "lúcido" y "sensible" son compatibles.

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