La Inteligencia Artificial está tomando el control de las matemáticas. (Sus propios creadores humanos están asustados. Tienen que echar el freno o se les va de las manos. ¿Serán capaces de pararlo a tiempo?). El desarrollo de la IA es vertiginoso por lo que dicen las últimas noticias. Hace unos días OpenAI anunció que su Inteligencia Artificial había resuelto uno de los problemas más importantes, algo llamado en inglés "the Navier-Stokes global regularity problem". Uno de los "problemas del milenio". Una carta abierta de 25 matemáticos eminentes (ganadores todos de la medalla Fields) quiere alertar del peligro que supone un desarrollo incontrolado de la IA. La carta se titula "A severe misalignment of AI in Mathematics". Entre otras cosas se dice: "Estamos asistiendo a una amenaza general para el trabajo intelectual, caracterizada por una falta de correspondencia entre el resultado del uso de la IA y su propósito inicial. En muchos campos y actividades, años de formación han servido tradicionalmente no solo para generar una respuesta o un producto final, sino también para desarrollar la comprensión y la capacidad de formular nuevas preguntas e ideas. Sin embargo, al basarse en un vasto acervo de trabajo humano previo, los sistemas de IA son cada vez más capaces de producir directamente los resultados de dicha labor, y ambos objetivos dejan de estar alineados." Imagino que la comunidad matemática de todo el mundo está en shock y que no hablan de otra cosa. Este resultado de la IA resolviendo uno de los "problemas del milenio" ha trascendido a la opinión pública. Originalmente eran siete problemas. En el 2003 el matemático Grigori Perelman resolvió la llamada "conjetura de Poincaré". Ahora es una máquina quien lo consigue. "Vergüenza prometeica" llamó el filósofo Gunther Anders a ese bochorno que siente el ser humano frente a la superioridad de las máquinas y tecnologías que él mismo ha creado.
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