Desconocido para el gran público, poeta secreto, discretísima persona ha muerto repentinamente a los 55 años recién cumplidos Vicente García. Conozco a Vicente desde hace más de treinta años. Hemos pasado innumerables momentos juntos, de charla ante un café. Últimamente no quería pasear, prefería sentarse en una terraza con ese café que siempre bebía de dos tragos. Últimamente tenía un aire muy triste. A menudo estaba angustiado por algún motivo o por otro. Preocupaciones materiales, la difícil, a veces, relación con su madre. Le interesaban mucho las finanzas, la economía y era un experto en valores de la Bolsa. Su pasión desde el colegio fue la literatura, pero especialmente la poesía. Mantuvo correspondencia con varios poetas, entre ellos, que yo recuerde ahora, con Fernando Ortiz. Estudió en Oviedo, sin vocación, la carrera de Derecho. A los apuntes de la facultad los llamaba "el somnífero". Ejerció brevemente ese oficio pero enseguida lo abandonó, desengañado; no servía para mentir, ni se encontraba cómodo entre enredos y disputas. Era una persona franca, sencilla, pacífica, tímida y humilde. Su poesía refleja muy bien su personalidad. No era declamatorio, ni grandilocuente. Tampoco era complicado. Usaba una gran economía de medios. Formalmente me recuerda a José María Fonollosa aunque su visión de la vida es totalmente distinta. En la poesía de Vicente García no hay sarcasmo, ni ironía, ni amargura violenta. Habla una voz tranquila y triste, como en voz baja, del paso del tiempo, de la derrota de los sueños juveniles, del desamor y de la afirmación, ante la desolación existencial, de la poesía como un arte salvador. Era melancólico pero no desesperado. Me recuerda a la idea que tengo de un poeta simbolista de finales del siglo XIX. Casi todos los sábados por la mañana desde hace un par de años voy a Gijón a dar un paseo. Primero yo recorría un circuito de librerías de segunda mano y luego solíamos vernos Vicente y yo, nos encontrábamos en la plaza del monumento a Jovellanos. A veces nos contábamos alguna historia personal aunque la mayoría de las veces hablábamos de esto y de aquello, o guardábamos silencio, sentados en una terraza o dentro de una cafetería. Vicente García gustaba de las cafeterías, del ambiente literario de tertulia, de la lectura diaria de la prensa. Era una persona urbana, en el campo estaba descolocado, se manejaba entre leyes y normas, no le atraían las ciencias naturales. Decía más arriba que le apasionaba la literatura: yo siempre le preguntaba qué estaba leyendo. Muchas veces era una novela, una larga novela a veces, como del siglo XIX. Otras era la poesía completa de algún poeta. Compraba pocos libros, solía encargarlos en la librería Paradiso de Gijón. Hace ya más de doce años venía en tren a Pola de Siero, donde yo vivía, y dábamos un paseo por aquel pueblo. Después fue vernos en Oviedo. Me preguntaba por mensaje: "Hola. ¿Quieres dar una vuelta hoy por Oviedo?" Casi siempre con esa frase idéntica, o con muy ligeras variaciones. Nos encontrábamos en la puerta de la librería Cervantes. Vicente García nunca tuvo coche, se desplazaba en autobús. Vivió siempre austeramente. Era un santo. Un santo laico (su despedida fue un acto civil). Recuerdo su sonrisa cuando me veía aparecer entre la gente. Yo, que también soy tímido, exageraba mi osadía, gastando alguna broma, y esto le hacía gracia. Era como un juego. Creo que no sabía defenderse, o que no quería. Fue la persona más mansa e inofensiva, nunca, jamás, le vi levantar la voz, ni criticar, ni despreciar a nadie. Era dócil en el trato, pero defendía sus ideas. Era inteligente. Si la vida es la lucha por la vida, Vicente pasó por este mundo de mierda sin querer luchar. Y así se fue, como vivió, como anunció en unos de sus poemas, sin hacer ruido. Pierdo con Vicente García a uno de mis mejores amigos. Nos entendíamos muy bien, nos mejorábamos el uno al otro. ¿Qué más puedo decir? Que le echaré mucho de menos y que me acordaré de él durante el tiempo que me quede. Su Gijón natal, donde vivió toda su vida, será para mi una ciudad extraña a partir de ahora. Hoy, en una calurosa tarde de finales de julio, le despedimos en Gijón. Sus amigos y su hermana leyeron algunos poemas suyos. Descanse en paz, Vicente García.
Selva de varia opinión
Un pin en la solapa
Un estado
Israel es el genio del asesinato. Nadie asesina como Israel. Esto es un hecho que no admite discusión.
Dos historias
Punto final
Después de 32 años y medio le ha llegado la hora de dejar el empleo. Entró siendo un muchacho, sale hecho un personaje de Beckett. Fresco, a principios de los noventa; medio reventado -pero erguido- a mediados de los veinte del siglo XXI. Se va sin nostalgia, con la cabeza alta. Ha cumplido su tarea. No ha sido servil, ni tramposo. Cuántos días, cuántas horas de oficina. No fue entero mérito suyo este empleo: cada generación tiene el lote que le asignan los dioses; unas tienen más suerte que otras. Su generación ha sido mediocre pero afortunada. Aún conoció empleos estables y buenas condiciones de trabajo que son cosas necesarias para fundar una familia, el que tenga vocación de eso, de lo contrario es imposible. Las últimas horas de una costumbre casi diaria de más de treinta años, interrumpida periódicamente por los fines de semana y los festivos y las vacaciones. Al empezar había por delante un horizonte vasto, ilimitado; ahora ese horizonte revela su naturaleza verdadera: es un muro, un confín, un término. Se terminó lo que parecía interminable; lo que se creía eterno ha resultado efímero. El único testigo de su último día de trabajo será un compañero que no conoce, el que estaba con él desde hace unos meses se ha sentido indispuesto y no podrá despedirle mañana. La vida es imprevisible, juega con nosotros hasta el mismo final. Aquí viene al pelo recordar los versos de Quevedo: "como el que divertido el mar navega / y sin saberlo vuela con el viento / y antes que piense en acercarse, llega". Magnífico símil. Ir sumando años es ensayar una y otra vez la despedida final. Ahora pasa de veterano trabajador a jovencísimo jubilado. Constata que no se tiene en cuenta el valor de la experiencia. Se pregunta cuántas cosas está haciendo por última vez desde que apenas queda arena en la ampolla del reloj. El último fin de semana, el último lunes de trabajo, la última vez que ve a la limpiadora o a tal cliente habitual. La última vez que llama por teléfono, la última vez que sale a tomar el café a media mañana. Sin nostalgia. Va para trasto viejo, pero más viejo trasto es todo lo que está de moda, porque lleva en su principio su propia aniquilación.
Ruido y furia
En el adiós a Xuan Bello
Xuan Bello era una personalidad original, un genio de la amistad y un gran poeta. Primero, su vocación literaria total, después el periodismo como medio de vida. Su enorme actividad de animador cultural. De pocas personas puede decirse que dedicaron su vida a la realización de una idea, éste fue el caso de Xuan Bello. Dedicó su vida de sesenta años (ay, qué breve) a una lengua minoritaria, en trance de desaparecer, la lengua de la gente sencilla de su tierra: el asturiano. "Escribo para que el asturiano no muera" dijo en una entrevista. Sabía, sin embargo, que la batalla estaba perdida. Pero siguió batallando hasta el final, fiel a la misión que se había marcado. En su muerte ha quedado claro que Xuan Bello, aunque no hacía falta esta confirmación, tenía un carisma descomunal. Usaba el asturiano para unir no para dividir, para comunicarse no para ordenar, para discutir no para denigrar, para tender puentes no para levantar muros. El asturiano fue la lengua de sus admirables poemas y narraciones, aquellos textos que desde los precoces 16 años hasta su última madurez fueron conformando una obra indispensable del Surdimientu. Xuan Bello era político y defendía sus ideas, pero no era agresivo ni sectario, era demasiado inteligente y bondadoso para serlo. Que acabó muy desencantado de la política regional es casi seguro. En estas horas tristísimas todos los que lo conocimos, gente muy diversa lo que da prueba de su gran humanidad, recordamos su hablar pausado, su mirada directa, su risa franca, sus gestos al expresarse y los frecuentes relámpagos de su brillante inteligencia. Por las arterias de Xuan Bello corría la literatura, poseía una enorme erudición, era muy amigo de las citas literarias y un formidable fabulador capaz de relacionar las cosas más diversas para hacerlas coincidir en ese ombligo del mundo que fundó, su aldea natal en su Tineo del alma, el mítico Paniceiros. Hace muchos años, en su piso de la calle Carpio de Oviedo, acogiéndonos a unos cuantos amigos con su hospitalidad característica, nos puso una canción en su aparato de música. Reconozco que no recuerdo qué canción era, pero sí me acuerdo de lo que nos dijo: "escucháilo col corazón".
Malos españoles
Los que quieren expulsar a los extranjeros que residen en España, además de idiotas son mala gente. Sería mucho mejor que se fueran ellos del país que quieren manejar como el dueño de un cortijo. Es alucinante que aparezcan hablando de los "salvajes extranjeros" metiendo a todos en el mismo saco. Les posee la ira, el resentimiento y el odio. Antes con un chino bueno que con un "español" con estas ideas repulsivas. Ojalá no huelan jamás el poder absoluto pues es lo que pretenden porque son enemigos de la democracia y la libertad. No conocen la historia o no les importa repetirla. Con lo que ha sido en siglo XX en Europa y América Latina. Les gusta la violencia, el dominio y son profundamente hipócritas.
Documentos de cultura/barbarie
Todo documento de cultura es un documento de barbarie
Walter Benjamin.
Confeccionar cuadernos es una gran afición. Internet es, todavía, mina de documentos. Ahí se encuentra el material necesario para conformar compactos y divertidos mamotretos, encuadernados con anillas. Este es el contenido de mi último cuaderno.
De contemptu mundi sive de miseria conditionis humanae, Inocencio III
Шинель, de Gógol
Über die Hypothesen, welche der Geometrie zu Grunde liegen, de Bernhard Riemann
Syllabus, del papa Pío IX
Крейцерова соната, de León Tolstoi
Die Ätiologie der Tuberkulose, de Robert Koch
Über das Gesetz der Energieverteilung im Normalspectrum, de Max Planck
Zur Elektrodynamik bewegter Körper, de Einstein
Über eigenartige Krankheitsfälle des späteren Alters, de Alois Alzheimer
On the Constitution of Atoms and Molecules, de Niels Bohr
Entwurf einer verallgemeinerten Relativitätstheorie und einer Theorie der Gravitation, de Einstein y Grossman
Die Feldgleichungen der Gravitation, de Einstein
Über das Gravitationsfeld eines Massenpunktes nach der Einsteinschen Theorie, de Karl Schwarzschild
Über das Gravitationsfeld einer Kugel aus inkompressibler Flüssigkeit nach der Einstenschen Theorie, de Karl Schwarzschild
Die Verwandlung, de Franz Kakfa
Wissenschaft als Beruf, de Max Weber
Politik als Beruf, de Max Weber
Zum Unitätsproblem der Physik, de Theodor Kaluza
The Waste Land, de T.S. Eliot
Über die Krümmung des Raumes, de Alexander Friedman
Plancks Gesetz und Lichtquantenhypothese, de Satyendra Nath Bose
Über das Verhältnis der Heisenberg-Born-Jordanschen Quantenmechanik zu der meinen, de Erwin Schrödinger
Über den anschaulichen Inhalt der quantentheoretischen Kinematik und Mechanik, de Werner Heisenberg
A relation between distance and radial velocity among extra-galactic nebulae, de Edwin Hubble
Über formal unentscheidbare Sätze der Principia Mathematica und verwandter Systeme I, de Kurt Gödel
Reichsgesetzblatt, leyes de 1933 a 1945
Can Quantum-Mechanical description of physical reality be considered complete? de Einstein, Podolsky y Rosen
Die gegenwärtige Situation in der Quantenmechanik, de Erwin Schrödinger
Über die Unmwandlungsreihen des Urans, die durch Neutronenbestrahlung erzeugt werden, de Meitner, Hahn y Strassmann
Energy production in stars, de Hans Bethe
On continued gravitational contraction, de Oppenheimer y Snyder
Über den Begriff der Geschichte, de Walter Benjamin
Besprechungsprotokoll ,Wannsee Konferenz, 21 enero 1942
Треблинский ад, de Vasili Grossman
An example of a new type of cosmological solutions of Einstein's field equations of gravitation, de Kurt Gödel
Molecular structure of nucleic acids, de Watson y Crick
Gravitational field of a spinning mass as an example of algebraically special metrics, de Roy P. Kerr
On the Einstein Podolsky Rosen paradox, de J.S. Bell
A measurement of excess antenna temperature at 4080 Mc/s de Penzias y Wilson
Указ президента российской федерации об утверждении основ государственной политики российской федерации в области ядерного сдержнбания, de Vladimir Putin.
Hablando algarabía
Decía Yuri Lotman, sabio profesor ruso afincado en Estonia, en una grabación televisiva, que una persona puede tener dos reacciones al entrar en una habitación en la que todos hablan una lengua que esa persona no conoce. Puede sentir curiosidad o bien mostrar recelo. La apertura hacia los demás es fundamental para vivir una vida humana. Es más educada, más culta, la actitud curiosa que la recelosa si escuchamos hablar en una lengua que no conocemos. Imaginemos que un estudiante de árabe habla por videoconferencia, a través de un móvil, con una niña tunecina de diez años que es la sobrina de su profesora de árabe. El estudiante hace preguntas muy elementales a la niña y la niña le responde con naturalidad. ¿Qué tiempo hace en Túnez ahora? ¿Has estado alguna vez en España? ¿Cuál es tu comida preferida? La niña le pregunta, digamos, si su tía es buena profesora y si aprende muchas palabras en árabe. Supongamos que el estudiante es un adulto que ya pasa de la cincuentena: nos encontramos con una niña que habla su lengua materna y con un adulto que la aprende. Sería la arabización del estudiante adulto.
Frase atribuida a Trotsky
Puede que no estés interesado en la guerra, pero la guerra está interesada en ti. Hasta aquí la cita de Trotsky. Se podría variar: puede que no estés interesado en la muerte (la enfermedad, la miseria, etc) pero la muerte (la enfermedad, la miseria, etc) está interesada en ti. O cosas parecidas. No es suficiente con mirar para otro lado. Nadie se sube dos veces al vagón de tren que lo lleva a un campo de exterminio. Estamos olvidando que en Europa a mediados del siglo XX sucedieron crímenes atroces, matanzas de millones de personas. El mundo toma un cariz tenebroso con gente gobernando como Trumpo, Musko, Putino y demás sátrapas. Trumpo tiene el honor de ser el primer presidente delincuente de EEUU. No pagará ninguna condena, ni siquiera una multa, pero el daño moral que ha infligido a esa institución -con figuras como Lincoln, Franklin D. Roosevelt o Washington- es inconmensurable.
Una frase de Bernanos
Son muchos los obstáculos, las obligaciones. Levantarse cada mañana para ir al trabajo es una proeza. Sin embargo ninguno recibe una ovación por realizar esa heroicidad. Nos resignamos a una vida oscura, qué podemos hacer. Son demasiados los obstáculos. ¿Quiénes son nuestros ejemplos? Porque los adultos también son niños asustados, por eso entregan el poder a los más cafres si la situación se pone fea. Una ojeada al mundo actual arroja un panorama desolador. Decía Georges Bernanos "la cólera de los imbéciles domina el mundo". Hoy diría que "la codicia de los imbéciles domina el mundo" Por imbéciles entiéndase esos magnates que hace quince años nadie conocía y hoy son dueños de inmensas fortunas, los amos del planeta. El dueño de Tesla y X, ese abominable reptil de extrema derecha que mete toda la cizaña que puede y es un promotor de la mentira; el empalagoso y siniestro dueño de Meta y Facebook; el miserable dueño de Amazon y el Washington Post; el dueño de Google, etc. Cuando tantísimo poder y riqueza cae en tan pocas manos (son un puñado de elementos) qué se puede esperar más que calamidades. No puedo perdonarle al dueño de Tesla que haya robado el sueño de la conquista del espacio. En 1969 la llegada del hombre a la Luna fue una motivo de celebración general, creo que todo el mundo se sintió partícipe de esa odisea. Una hazaña propia de una sociedad capitalista y científica, es cierto. Ahora salir al espacio es el privilegio de una caterva de milmillonarios que se pueden pagar el billete. Están pensado en escapar de este planeta cuando todo reviente. Ya no viajamos nosotros en esas naves. Han privatizado el cosmos. Como esa duquesa del Infantado (la típica bruja malvada de los cuentos) que cierra un parque infantil en un pueblo de Madrid porque la finca es de su familia y se queda con el castillo. Todo muy legalmente, claro está. Nunca falta un juez que aplique la ley según la conveniencia del más fuerte. Todo a manos privadas: parques infantiles, castillos y sueños del espacio. Cada vez estamos más humillados.
Sudden fear
Qué gran película es "Sudden fear" (1952) de David Miller, con Joan Crawford y Jack Palance. Cine negro o morado o violeta. Extraordinario trabajo de los actores protagonistas, especialmente de la Crawford. En dos minutos una mujer enamoradísima de su apuesto marido pasa de la más alta felicidad al horror cuando descubre que su impecable galán no sólo no la quiere y la engaña con otra mujer sino que ambos planean matarla. Crawford interpreta a una rica heredera que es autora de éxito en Broadway, una mujer muy digna de ser feliz porque es buena persona y es sensible al amor. Toda la belleza del mundo se rompe en pedazos en unos instantes. Aparece de repente el problema del Mal. ¿Por qué sufren los inocentes, los más dignos de amor? La interpretación de Joan Crawford es impresionante, era una actriz enorme. A partir de ese terrible momento de cruel desengaño empieza para ella el calvario de fingir que no conoce la verdad ni las intenciones de su encantador esposo. Se ve obligada a disimular por salvar su vida. Podría hundirse en la desesperación, pero es fuerte (es angustioso ver cómo trata de sobreponerse a tanto dolor) y, sin perder la humanidad, tramará un astuto plan para desbaratar los propósitos homicidas de su esposo y de la amante, ambos nada vacilantes a la hora de cometer un crimen con alevosía.
Mucha gente en el centro
Con Bresson o Pasolini
En las mejores películas de Bresson o Pasolini pareciera que estos dos directores les dijeran a los actores: "interpretad lo peor posible, que se note que estáis actuando y no sabéis hacerlo". Lo curioso es que con esas puestas en escena tan acartonadas, tan torpes, los dos directores de comediantes amateurs consiguen realizar obras de arte cinematográfico.
Los estoicos están de moda
Dilema del turismo
Las regiones más pobres de Europa conservaron hasta ahora ese sabor antiguo, primitivo que entusiasma al turismo. El atraso es bueno para el turismo. Regiones como Asturias o Extremadura en España; el sur de Italia, o países como Albania comienzan a estar en el foco del muy goloso negocio del turismo. Fueron regiones muy pobres y atrasadas: ahora les caerá encima la avalancha de turistas que buscan lugares "idílicos" y "auténticos" hasta que se cansen y cambien estos por otros destinos. Cuando terminen de ensuciarlos y los estropeen hasta dejarlos irreconocibles los abandonarán. Al final esas regiones desérticas serán doblemente desahuciadas: la primera vez fue por sus gobiernos centrales y la segunda por el turismo de masas.
Abriéndose camino
Las luces de las farolas, los escaparates y las luces de Navidad nos encierran en una burbuja. Arriba, en todas direcciones, un universo cada vez más inhumano y hostil. Ni siquiera los marcianos nos invadirán, porque nada nos conoce en esas inconcebibles distancias. Algo mucho más extraño que un marciano es un agujero negro, y está demostrado que existen esos ornitorrincos cósmicos. Hemos nacido para lo pequeño, aunque de vez en cuando realicemos descubrimientos asombrosos. A pocas horas de vuelo de aquí está el horror de Gaza, la guerra civil de Siria, la guerra de Ucrania, la de Sudán y tantos otros conflictos menos conocidos. En este mundo cada vez más interconectado todo repercute en todas partes. Hay demasiadas partes muy dañadas como para que no se note en alguna parte. Pero la vida es tenaz y aún a través de crímenes contra la humanidad, genocidios, catástrofes, pandemias, sigue abriéndose camino. Hace unos días vimos la película "Heinrich" de Helma Sanders-Brahms. Película desconocida para el público de habla hispana sobre la vida del poeta alemán Heinrich von Kleist. Se le llama poeta aunque era escritor de relatos y de obras de teatros. No se le conoce por sus poemas. Las tragedias caen en el olvido. Queda la mecánica social, un vivir que no vive lleno de automatismos.
Tener un blog era esto
"Una década más tarde, los blogs materializaron el sueño de un medio de comunicación total: todos hablando con todos al mismo tiempo desde todas partes, contando lo que los medios no quieren o no pueden contar. Había tarifa plana, y plataformas como Blogger, WordPress y Movable Type eliminaron parte de los requerimientos técnicos, abriendo el mundo de la publicación a personas sin contactos, sin dinero y, en el mejor de los casos, un conocimiento profundo, obsesivo y minucioso de los temas más bizarros. La blogosfera fue un catálogo de maravillas, un museo de nichos, una infraestructura tentacular de crecimiento aparentemente infinito y atómico."
El tinglado
Enfermo
Desde el momento en que caemos enfermos nuestro cuerpo no nos pertenece. Con profunda verdad se llama "pacientes" a los enfermos. El cuerpo del enfermo se convierte en un campo de pruebas, es objeto de estudio y análisis. Territorio de la aguja, el termómetro y otros aparatos. El hospital es una disciplina con normas estrictas y tiempo propio. Se mira del mundo desde la ventana, inclinando la cabeza, con el pijama puesto y el olor a medicamento. Libertad, salud y juventud son los tres tesoros de la vida. El mediodía es cuando coinciden los tres. Muchos no han conocido esa feliz coincidencia. Para muchos esta vida no ha sido más que ir de un penar a otro desde la infancia o la juventud. Baudelaire dijo que esta vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama. Nada se iguala al momento en que el enfermo, como un preso, sale del hospital y respira de nuevo el aire libre.
La cabina
"La cabina" es un mediometraje con guion de Antonio Mercero y José Luis Garci que data de 1972. Rodado en Madrid y Salamanca es la historia de un hombre común y corriente que queda atrapado en una cabina de teléfonos. Es una cinta genial que recuerda al mejor Kafka. No existe, a mi juicio, obra de cine que muestre mejor esa atmósfera de pesadilla. Se puede considerar una parábola de la vida humana. Un día cualquiera, en medio de la dulce rutina, sucede algo extraordinario y funesto que podría haberse evitado de manera sencillísima. Se trata de un accidente. Lo mismo podría haber entrado otra persona cualquiera en esa cabina trampa. Pero le ha tocado a él y eso le da una singularidad trágica, sobre todo en la primera parte, la parte estática, cuando está rodeado de un numeroso grupo de personas que asisten divertidas y burlonas al suceso. Algunos tratan de ayudarle en vano. El solitario hombre atrapado -que ignora por qué está encerrado- va camino de una muerte atroz pero no lo sabe. Las expresiones de José Luis López Vázquez, sorpresa, fastidio, vergüenza, inquietud, angustia, desesperación y horror son inolvidables. La música es perfecta. Me parece un golpe de genio que el hombre encerrado se vaya encontrando de camino al cementerio de esa secreta organización con un entierro infantil o con los personajes de un circo en las afueras.